EL RINCÓN LITERARIO: 5, 6, 7 TO YOUR HEART
La visita de Shin
*Narra Killua*
¡No puedo creer que Pirika haya aceptado jugar conmigo! Me alegro de tener un buen aguante para el alcohol, o si no, no podría recordar tan bien lo que sucedió el sábado por la noche, ¡Es tan adorable que sea de las borrachas que lloran! Aunque nunca lo querrá admitir, como yo, que luego de que ella se fue a acostar tomé el último trago que me había servido.
"Yo nunca me he enamorado"...
Tal vez... solo tal vez... tengo nociones de qué es eso, ¿Y tú, Pirika, lo has sentido? No creo que me responda eso, y menos hoy que su hermano está de visita.
Su hermano... Me sorprendió que la llamara tan temprano un viernes, pidiéndole si se podía quedar con ella el fin de semana.
- ¿Killua, no te molesta que mi hermanito venga? – Pero, Pirika, no puedo molestarme contigo...
- ¿Y qué hay de cuando vino mi hermana y te hice pasar por hombre? ¿O cuando entretuviste a Ian y te transformaste en su primer amor? Es obvio que te debo una.
- ¿Me transformé en el primer amor de Ian? – Lucía divertida tras oír eso.
- No cambies el tema, estamos hablando de tu hermano.
- ¡Hey, pero si tú lo mencionaste primero!
- Pirika, Shin está en la recepción. – Nos informó Eddie preocupado - ¿Está bien? Se veía un poco alterado...
Pirika corrió para ir a ver a su hermano, y nos quedamos en ascuas con el renacuajo. A los veinte minutos, ambos subieron y Pirika presentó formalmente a su hermano ante mí, su jefe en este momento.
- Jefe, él es mi hermano, Shinsuke McDragon – Su hermano me miraba extrañado. – Digamos que... tenemos ciertos problemas y se tuvo que venir cuanto antes de la casa de mis padres... ¿No hay problema con que se quede la tarde en la oficina?
- No te preocupes, Pirika, no me molesta. – Miré al renacuajo, y entendió que debía ir al baño un instante. Shinsuke miró a Pirika y le preguntó en voz baja
- Hermana, ¿Tu jefe es el tipo que te ayudó a desempacar?
- De hecho soy su roommate – Le dije abiertamente y él se sorprendió, aunque no lo demostró tanto como su hermana – Pero nadie en la oficina lo sabe, excepto tú.
- ¿Puedes mantener el secreto, Shin? – Habló Pirika dulcemente – Incluso de nuestros padres...
Shinsuke sonrió y dijo que sí. La tarde avanzó tranquila, ya que Shinsuke era tan callado como su hermana cuando recién llegó a la Productora, y apenas llamaba la atención de nosotros que íbamos y veníamos preparando uno de los nuevos proyectos que los trabajadores propusieron. Terminando el día, nos fuimos a casa, y el hermanito de Pirika no podía creer que me estaba subiendo a un Camaro último modelo.
- Tu hermana tuvo la misma reacción la primera vez... - Le comenté.
- ¡Entonces mi hermana se va a casa caminando sola, y yo me voy contigo!
- ¡Heeeeey! – Lo increpó Pirika – ¡No es justo, yo quería irme contigo en el hermoso y súper cómodo transporte público, Shin!
Al final le dije que no se preocupara, y que yo me lo llevaba a casa.
- Lo siento por tener un auto deportivo de dos puertas, solamente, Pirika.
- Bleh, bleh, bleh – Dijo dando media vuelta y partiendo al metro.
Aproveché el paseo con su hermano para saber un poco más de él... Digamos que todo lo que sé es lo adorable y genial que es por cómo lo ve Pirika... Pero si es un preadolescente de 13 años, no creo que tenga la misma opinión de él mismo. Lamentablemente, para mí, la timidez es de familia, y apenas me dijo que era normal, que jugaba videojuegos, veía algunas series, y eso es todo...
No dijo absolutamente nada más.
Es incómodo, pero me acuerdo de mí mismo cuando tenía su edad, a mí tampoco me gustaba hablar de mis pasatiempos con cualquier persona, y de hecho tenía la misma mirada perdida cuando me encontraba en una situación un tanto incómoda. Llegando a la casa, le dije que podía sentirse como en su hogar y que yo no lo molestaría, pero que con su hermana no sería lo mismo.
- ¿Qué quieres decir?
- En cuanto llegue va a querer saber la verdadera razón de por qué estás aquí.
- Maldición – Masculló el jovencillo.
Y tal como dije, Pirika llegó al rato con bolsas de comida y snacks, con ganas de saber qué pasaba con su hermano.
- No gracias, hermana. Estoy cansado y creo que iré a dormir... ¿Dónde puedo acostarme?
- Ve a mi habitación. La cama es grande así que dormiremos juntos.
- ¿Eeeeehhh? – Dijo con la cara ruborizada.
- ¿Qué tiene? – Le preguntó con normalidad su HERMANA... Tú eres una mujer y él un preadolescente pudoroso, ¿Cómo no te das cuenta, Pirika?
- Ocupa la habitación de abajo, está desocupada. – Cuando Shinsuke se fue a acostar, con su gran mochila al hombro, Pirika me miró sorprendida.
- No creí que la habitación que le pertenecía a Gon la facilitarías así como así.
- No es lo mismo tu hermano, que las mujeres que quiero ver solo una vez en mi vida.... O mi hermana.
- ¿Tu hermana?
- Prefiero que ese pequeño demonio-acosador escudriñe mis cajones a los de mi amigo.
- Oh, ya entiendo... - dijo riéndose. – Parece que hice bien en cerrar mi habitación con llave esa vez.
- Por supuesto – Dije palmoteándole su cabeza pesadamente, como siempre.
El sábado en la mañana, Pirika siguió con su intento de sacarle información a su hermanito para saber por qué está así, ido, más introspectivo de lo normal pero él dijo absolutamente nada.
- Todo lo que supe por mamá, es que tuvo una pelea con papá... Bueno, fue Shin quien se enojó, porque él lo estaba molestando con la maduración normal de un hombre... - Me susurró al oído mi roommate.
- ¿Cómo es eso? – Le seguí susurrando.
- A papá de toda la vida le gusta molestarme con temas amorosos, con mirar a señoritas bailar con poca ropa, con saber de mis gustos en compañeras y cosas así. ¡REALMENTE ES MOLESTO!
Nos sorprendió que alzara la voz de esa forma, y que respirara casi gruñendo, como un arrebato de niñito.
- Conmigo era igual. – Le dijo Pirika tratando de bajarle el perfil. – también me molestaba con cuándo tendría un novio, si ya sentía atracción por compañeros, o si le estaba escondiendo si tenía relaciones sexuales. – Eso último nos hizo a Shinsuke y a mí escupir lo que estábamos tomando al desayuno.
- ¡MUJER NO PUEDES DECIR ESO TAN A LA LIGERA!
- ¿Eh? El mujeriego número uno de esta casa está diciendo que no puedo decir que mi papá pensaba que tenía relaciones sexuales, cuando nunca... - No dejé que continuara, le tapé la boca porque su hermano estaba más rojo que cuando la besé por primera vez en la mejilla y yo estaba por las mismas... Esto hizo que ella me mirara enojada y lamió mi mano para que la soltara.
- ¡Heeey! ¿Qué se supone que estás haciendo? – Shinsuke parecía divertido.
- Tratando que me soltaras. Tengo hambre, así que agradece que no te mordiera. – Terminé limpiando mi mano babeada en la espalda de Pirika, y ella se molestó más, pero por lo menos su hermano lanzó unas carcajadas.
Pirika intentó hacer olvidar el enojo de Shinsuke invitándolo a comprar al centro comercial... Me recuerda a cierta idol que cantaba "Vamos al Centro Comercial", con un robot... ¿Dónde diablos vi eso? Bueno, el asunto es que me despedí de ellos y le encargué cervezas a mi linda roommate, a lo que sorpresivamente ella me responde:
- No, cómpralas tú – Puse una cara de molestia que hizo reír a su hermano.
- Te invitamos a ir con nosotros – Repuso el jovencillo.
Y así terminé yendo al centro comercial con ellos. Vieron ropa para Shinsuke, y sorpresivamente, su hermana no le impuso nada, solo lo guiaba al momento de comprar, ¡Tch! Ojalá Alluka fuera la mitad de considerada: Le decía que además de pantalones tenía que escoger una camiseta o una camisa, y finalmente una chaqueta o un hoodie que le gustara ¡Lo mismo hizo conmigo aquella vez! Parece que sabe no anteponer sus gustos por sobre los demás, y además, halaga lo bien que se verá quien se pondrá las prendas.
Me cautiva ver lo dedicada que es con su hermano, y no puedo evitar el querer molestarla en ese modo.
- Señorita atendedora, tengo un problema con la chaqueta... - le dije apoyándome sobre su cabeza y tapándola con la prenda... ¡Todo porque es treinta centímetros más baja que yo!
- ¡Suéltame, tarado! – Trataba de patalear pero más la atraía hacia mí.
- "Gi-gí", ya estoy listo – mencionó Shinsuke ladeando la cabeza, e hizo que automáticamente ella saliera de mi trampa.
- ¡¿Me volviste a decir "Gi-gí"?! – Dijo emocionada y corrió a abrazarlo y apretujarlo.
- ¡Sueeeltaaameeeee, hermaanaaa!
- No, no, a menos que me digas "Gi-gí" de nuevo. – Más lo apretaba y aplastaba las mejillas de su hermano contra las suyas. Era una escena divertida. Diablos también me gustaría que ella me hiciera lo mismo...
¿Qué demonios estoy pensando?
- ¡¡Ya, ya, "Gi-gí"!! ¡Me avergüenzas! – Como atraían las miradas de todos, decidí intervenir y los tapé con la chaqueta que andaba trayendo. – ¡¡NOOOOOO WAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHH!!
Los gritos del acosado joven atrajeron a una real atendedora, y Pirika súbitamente actuó como si no pasara nada.
- ¡Hola! Mi hermanito está listo para pagar.
Y su hermanito salió de debajo de la chaqueta, avergonzado, con el cabello revuelto y con la ropa que comprará en la mano.
- Es esto, por favor.
¡Hice bien en aceptar su invitación!
Luego de pagar las prendas (y no, no me llevé la chaqueta, era horrible), fuimos a comer helado a una de mis heladerías favoritas, y me empezaron a contar de las cosas que hacían cuando vivían juntos.
- ¿Así que una vez fueron solos a una exposición, y terminaron encerrados en una de las atracciones?
- Sí, fue lo más extremo que nos pasó, y nuestra mamá nos regañó – Dijo Shinsuke divertido.
- Nah, eso no fue nada. Otra vez nuestros padres tuvieron que salir urgente y nos dejaron a cargo en pleno invierno... Y como nos dio flojera ir a buscar leña al patio, agarramos unas mantas y jugamos a ser indigentes... ¡Esa vez mamá soñó por semanas que éramos indigentes de verdad!
- ¡Tienes razón, todavía se enoja conmigo si no prendo la estufa! ¿Y cuando nos pilló jugando con Facundo arriba del sillón?
- ¿Quién es Facundo? – Pregunté intrigado.
- ¡Nuestro perro! – Dijeron al unísono.
- ¡Oh! "Gi-gí", Sabes que se estrenará una nueva película de...
Seguimos conversando, pero ahora de películas y series que estaban viendo los dos, y que de algo sabía yo también. Al final Pirika terminó acordándose de una que había visto con su hermano cuando era pequeño, y se tentaron a verla otra vez. Volvimos a casa, y con los snacks que teníamos más otros que compramos en el camino, nos sentamos y vimos la famosa serie que tanto comentaban los dos: Contaba la historia de una especie de niña más estoica que Shinsuke, la cual era acosada por espíritus "malignos", pero que al fin y al cabo todos vivían en armonía en su casa... y no entiendo cómo estaban mezclados unos extraterrestres y sopas instantáneas en todo eso. Bueno, era una comedia después de todo.
Terminando la serie, Pirika fue al baño, y Shinsuke sacó su celular de su bolsillo, evadiendo la realidad. Preferí salir al patio de atrás y sentarme en la orilla del jardín que mi querida roommate había hecho ya hace más de medio año, ¿Llevamos más de medio año viviendo juntos? He pasado más tiempo con ella que con cualquier otro affair... ¿"Otro affair"? De qué estoy hablando si Pirika nunca será un affair...
Sí, ella no lo puede ser... Antes de seguir pensando estupideces, mejor tomé un cigarrillo de mi bolsillo y lo prendí.
Me sorprendió ver que Shinsuke salió y me trajo una botella de cerveza.
- ¿Quieres una?
- Gracias, Shinsuke... - Se la recibí – Pero no creo que tu hermana esté muy contenta si te ve tomando a tu edad...
- No, no te preocupes, no tengo interés en eso todavía. – dijo sentándose al lado mío.
- ¿No te molesta el humo del tabaco?
- Estoy acostumbrado. Mi mejor amigo fuma.
- ¡Tch! Tu hermana me tira paños de cocina para que no lo haga dentro de la casa. – Aunque cada vez es más extraño que fume...
- Mi hermana... ella es especial, solo lo hace para cuidarte. – Lo sé... - Hey... ¿Puedo preguntarte algo, Killua?
- Dime.
- Es verdad lo que dijo mi hermana... De que eres un...
- Prefiero el término de que "salgo frecuentemente con mujeres".
- Oh... - Se veía un poco nervioso, y no sabía muy bien cómo articular las palabras. – Entonces sabes qué hacer con las chicas...
- Bastante bien... - Lo quedé mirando, y se ponía de a poco tan rojo como acostumbro ver a su hermana mayor. - ¿Tienes una duda por cómo hablar con las chicas?
- No, de hecho tengo una novia... - Eso me sorprendió – O algo por el estilo... Pero, ¿Sabes? Me gustaría saber qué puedo hacer hem... para estar más cerca con ella, sin parecer un novato...
Lo veía acongojado, y bastante nervioso... Oh, quién lo diría, ahora los chicos de 13 años ya se preocupan de intimar... A su edad yo solo quería arrancarme de mi familia y pasarlo bien con mi mejor amigo. Las chicas no me fueron un tema hasta dos o tres años después.
- Y definitivamente no le quieres preguntar a tu padre por ser tan burlesco con temas delicados. – Afirmó moviendo su cabeza. – Ok, de partida, lo más importante es que tengas precaución con lo que haces, porque si de lleno quieres acostarte con ella, tienes que usar preservativo.
- Para que ella no quede...
- ¡El embarazo es lo mínimo que debe preocuparte! ¿Cómo crees que te verías si te pegaras una ETS? – De a poco entendía el pobre joven, y se fue abriendo y entendiendo todo lo que le recomendaba.
- Gracias, Killua. – Me dijo finalmente Shinsuke con una sonrisa más relajada. – No tenía cómo saber todo esto...
- Es más cómodo cuando le preguntas a alguien...
- Sí... - El pequeño hermano de Pirika se quedó pensando un resto, como si meditara lo que habíamos conversado. – Killua, tú y mi hermana han hecho...
- ¡...! – Lo miré sorprendido y, aunque odie admitirlo muy rojo. - ¡No! ¡No! Ella... ¡No!
- Pero te gusta...
Me quedé callado.
- Es inalcanzable.
- ¿? – Miró confundido.
- Tu hermana es... - Callé, por culpa de un nudo en mi garganta - La mujer más linda que pude haber conocido, pero se merece a alguien mejor que yo. Ella es cálida, amable, y con la sonrisa más brillante... Un tipo como yo que solo ha buscado algo pasajero y que está acostumbrado a estar solo, no sabría nunca cómo hacerla feliz.
- Ah... - Dijo desganado – Yo creo que ella es feliz contigo, o si no, no hablaría así de ti cuando está en casa.
No me atreví a mirarlo a la cara... ¿Estaba mostrándome que tengo una oportunidad?


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